Bellboy
Mi primer trabajo no fue en una oficina.
Fue cargando maletas.
Trabajé como bellboy en un hotel.
En ese entonces pensaba que solo estaba ganando dinero.
Hoy me doy cuenta de que, sin saberlo, me estaba enamorando del hospitality.
Cada maleta cargaba una historia distinta.
Cada huésped venía de un país distinto.
Sin darme cuenta…
Este fue el primer capítulo de Roamie.
El hospitality no se trata de hoteles.
Se trata de hacer sentir bienvenida a la gente.





